
El arraigo social es una de las vías más habituales para obtener una autorización de residencia en España cuando una persona extranjera se encuentra en situación irregular pero ha logrado integrarse socialmente.
Se trata de un permiso de residencia por circunstancias excepcionales, regulado dentro del Derecho de Extranjería, que permite regularizar la situación y acceder al mercado laboral.
El arraigo social permite obtener una autorización de residencia y trabajo cuando se acredita una permanencia continuada en España y una integración real en la sociedad, ya sea mediante vínculos familiares o un informe de inserción social.
El contrato debe tener una duración mínima de un año y cumplir con la normativa laboral vigente. En determinados supuestos, es posible acreditar medios económicos propios o familiares.
La solicitud se presenta ante la Oficina de Extranjería correspondiente al domicilio del interesado. Una vez concedido, se obtiene una autorización de residencia y trabajo por un año.
Tras el primer año, el permiso debe modificarse a una autorización de residencia y trabajo ordinaria, dentro del procedimiento de renovación o modificación de permisos.
Solo en supuestos muy concretos, cuando se acreditan medios económicos suficientes.
No es recomendable, ya que puede afectar a la continuidad exigida.
Si necesitas asesoramiento personalizado, es fundamental contar con un abogado especializado en arraigo social, laboral y familiar.